Retratos 1 minuto 22 julio 2019

El fotografo Carl Warner y su gastronomico concepto visual

Viendo las obras de este fotógrafo nacido en Liverpool, nuestra mente nos traslada a los manieristas retratos a base de frutas y verduras del italiano Giuseppe Arcimboldo, o al surrealismo de los paisajes repletos de comida del catalán Salvador Dalí.

Warner cuenta que de pequeño se pasaba horas dibujando, inspirado por el propio Dalí, y por los mundos de ensueño del dibujante Patrick Woodroffe, o por las portadas de discos realizadas por artistas como Roger Dean o el colectivo Hipgnosis.

Aunque inicialmente su idea era cursar estudios de ilustración, al descubrir las posibilidades que le brindaba la fotografía para reflejar su particular imaginario, terminó decantándose por esta disciplina.

Tras trabajar como fotógrafo publicitario de estudio durante más de 25 años, sus primeros foodscapes le hicieron mundialmente conocido en 2008 gracias a la fuerza visual de su propuesta, convirtiendo sus imágenes en un auténtico fenómeno viral, compartido a lo largo y ancho del planeta.

Esto le ha permitido desarrollar su carrera de manera más independiente, dirigiendo sus pasos hacia esos paisajes repletos de detalles, en los que la comida es el absoluto protagonista. Por otra parte, los encargos publicitarios ideados para algunas marcas han permitido que sus foodscapes (que harían las delicias de cualquier glotón que, cual hermanos Hansel y Gretel, se lanzase a devorar sus oníricos escenarios) casen a la perfección con un mensaje más comercial y cercano al gran público.

Rodeado de un talentoso equipo de creativos, compuesto por estilistas gastronómicos, expertos en maquetas, y especialistas en retoque digital, el artista es capaz de trasladar sus bocetos iniciales a complejas atmósferas fotográficas, atiborradas de nubes de dulce de azúcar, árboles de apio, globos aerostáticos de suculentas frutas, valles de salami, jamón y mortadela o murallas chinas de piña fresca.

Su método de trabajo pasa por fotografiar los diferentes elementos de sus composiciones por separado a modo de capas, ayudándose de pegamento y chinchetas para poder fijar los alimentos frescos al escenario, para después terminar “ensamblando” todas esas capas en una única imagen con ayuda de programas de post-producción.

Con dos libros editados, Food Landscapes (2010) y A world of Food (2012), actualmente trabaja en una serie de animación para niños que inculcará valores de nutrición y dieta saludables a los más pequeños, usando su trabajo como un vehículo para que los niños reflexionen sobre lo que comen.

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