¿Soñando con dónde pasar la Navidad este año? Ya sea disfrutando una copa de vino caliente en un mercado de cuento en Tallin, deslizándote por las nevadas laderas de Zermatt, o cambiando las campanas de trineo por una playa soleada en Cabo San Lucas con una margarita helada en la mano, el mundo ofrece una infinidad de escapadas inolvidables. Los amantes de la gastronomía, en particular, tienen motivos de sobra para celebrar: los mercadillos históricos de Europa rebosan de dulces especiados y delicias asadas, Tokio sirve un festín moderno lleno de umami, y los resorts costeros de México combinan el espíritu festivo con sabores bañados por el sol.
Sea cual sea la dirección que tome tu espíritu viajero, aquí tienes nueve deliciosas ideas para pasar una Navidad inolvidable alrededor del mundo.
Haz clic abajo para saltar a cada destino:
1. Gdańsk, Polonia: Por sus románticos mercados navideños junto al mar
2. Cancún y Cabo San Lucas, México: Por sus playas soleadas y su ambiente festivo
3. Alsacia, Francia: Por su encanto de cuento y su festín de Estrellas MICHELIN
4. Valkenburg, Países Bajos: Por su villa de Santa Claus y su alta cocina "de la granja a la mesa"
5. Zermatt, Suiza: Por sus pistas alpinas y su paraíso nevado
6. Tokio, Japón: Por su Navidad urbana llena de sabor umami
7. Núremberg, Alemania: Por su famoso mercado y la tradición del bratwurst
8. Tallinn, Estonia: Por sus mercados de cuento y sus islas salvajes
9. Helsinki, Finlandia: Por su artesanía nórdica invernal y su diseño de vanguardia
1. Gdańsk, Polonia: Por sus románticos mercados navideños junto al mar
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En la costa báltica del norte de Polonia, Gdańsk rebosa historia y una arquitectura gótica impresionante. Aunque el verano invita a disfrutar de actividades acuáticas como el kayak o la navegación, el invierno tiene su propia magia: un mercado navideño sacado de un cuento de hadas. Elegido como El Mejor Mercado de Navidad de Europa en 2024, atrae a viajeros de todo el mundo con su deslumbrante iluminación, su carrusel veneciano y el rincón de Papá Noel. Este encantador evento se celebra del 21 de noviembre al 23 de diciembre.
Entre nuestras experiencias gastronómicas favoritas en Gdańsk, destacadas por la Guía MICHELIN, se encuentra Arco by Paco Pérez, con una Estrella MICHELIN, ubicado en el piso 33 y con impresionantes vistas al mar Báltico. Allí, el chef Paco Pérez combina los mejores ingredientes polacos con una sutil inspiración española. También sobresale Hewelke, un moderno restaurante distinguido con el Bib Gourmand, situado en una antigua cervecería y conocido por su cocina de influencias internacionales. Finalmente, Fino, uno de los favoritos de los inspectores, se encuentra en el casco antiguo y ofrece un menú en el que ingredientes de lujo, como el caviar Ossetra, se mezclan armoniosamente con productos de temporada como la carne de venado y las trufas frescas.
Para una estancia recomendada por los inspectores MICHELIN, alójate en Puro Gdańsk Stare Miasto, un hotel moderno perteneciente al innovador grupo Puro Hotels, con interiores diseñados por DeSallesFlint.
2. Cancún y Cabo San Lucas, México: Por sus playas soleadas y su ambiente festivo
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Como joya del Caribe mexicano, no sorprende que Cancún se haya convertido en uno de los destinos más populares para viajar en invierno. Sus playas de arena blanca y aguas color turquesa son solo parte del encanto. Aquí también se encuentran los vestigios de la cultura maya, una sólida herencia gastronómica y una vibrante vida nocturna que anima las cálidas noches tropicales.
En el terreno culinario, los favoritos de la Guía MICHELIN incluyen María Dolores, donde el reconocido chef Edgar Núñez ofrece una interpretación contemporánea de la cocina mexicana. Al sur de la ciudad, dentro del Azul Beach Resort, también merece mucho la pena probar Le Chique —galardonado con una Estrella MICHELIN—, con un menú degustación que recorre las distintas regiones del país y refleja la personalidad única del chef Jonatán Gómez Luna. Para hospedarse, destaca el Waldorf Astoria Riviera Maya, distinguido con la Llave MICHELIN, que combina el estilo caribeño moderno y relajado con el lujo característico de la marca.
En la península de Baja California, frente al océano Pacífico, Cabo San Lucas pasó de ser un apacible pueblo pesquero a un refugio favorito del jet set internacional. Entre sus playas doradas y las icónicas formaciones rocosas de El Arco, el paisaje resulta simplemente espectacular. Para disfrutar de restaurantes seleccionados por la Guía MICHELIN, vale la pena reservar en Cocina de Autor Los Cabos, con una Estrella MICHELIN, o en Metate, distinguido con el Bib Gourmand. El hotel Nobu Los Cabos, también reconocido con una Llave MICHELIN, es una excelente opción para descansar y recargar energías después de un día lleno de sol, mar y sabor.
Diciembre marca el inicio de la temporada alta tanto en Cancún como en Cabo, así que conviene reservar con antelación.
3. Alsacia, Francia: Por su encanto de cuento y su festín de Estrellas MICHELIN
¿Sabías que Alsacia, esta discreta región del este de Francia, cuenta con una de las mayores concentraciones de restaurantes con Estrellas MICHELIN del país? Con kilómetros de tierras agrícolas, una profunda herencia artesanal y una ubicación privilegiada entre Alemania y Luxemburgo que atrae a comensales de todo el mundo, no es de extrañar que este rincón de Francia brille con luz propia en el mapa gastronómico.
Durante diciembre, los viajeros pueden recorrer los encantadores mercados navideños que se extienden por los pintorescos pueblos alsacianos para degustar vino blanco caliente típico de la región, saborear galletas bredele y curiosear en los puestos de artesanías. Estrasburgo alberga el mercadillo más famoso —que data de 1570—, además de varios restaurantes destacados por la Guía MICHELIN, como Au Crocodile, una institución local con una Estrella MICHELIN, y Chez Yvonne – S'Burjerstuewel, una apreciada winstub (taberna de vino alsaciana) reconocida con el Bib Gourmand.
Para una experiencia más tranquila, Kaysersberg ofrece un mercado más pequeño con una cuidada selección de artesanos locales. Y cuando llegue el hambre, los restaurantes del chef Olivier Nasti —La Table d’Olivier Nasti (dos Estrellas MICHELIN) y Winstub du Chambard (Bib Gourmand)— son paradas imprescindibles y forman parte del acogedor hotel Le Chambard, ideal para alojarse durante las fiestas. Después de la comida, conviene pasar por su panadería Levain, donde se pueden degustar especialidades recién horneadas como el kougelhopf y los bollos de pistacho.
Para una experiencia diferente, vale la pena visitar Ribeauvillé, donde el mercado medieval transporta a otra época con bailarines, artistas callejeros, acróbatas, malabaristas e incluso tragafuegos. Los inspectores MICHELIN recomiendan guardar apetito para La Table du Gourmet, en el cercano pueblo de Riquewihr —también con un hermoso mercado navideño—, galardonado con una Estrella MICHELIN y con una carta de vinos excepcional.
4. Valkenburg, Países Bajos: Por su villa de Santa Claus y su alta cocina "de la granja a la mesa"
Elegido como el mejor mercado de Navidad de los Países Bajos, el Christmas Town de Valkenburg es el destino perfecto para quienes no se cansan del espíritu navideño. Si cada diciembre vuelves a ver Solo en casa o Qué bello es vivir, este lugar es para ti. Imagina una Villa de Santa Claus, un mercado subterráneo iluminado con espectáculos de luces, un desfile festivo y mucho más. Para los amantes de la buena mesa, destaca la Route d’Amuse, un recorrido gastronómico que atraviesa cuatro restaurantes locales, ofreciendo en cada parada un pequeño y delicioso bocado.
Cuando llegue el momento de sentarse a disfrutar de una comida completa, los inspectores de la Guía MICHELIN recomiendan Ambrozijn, ubicado en el interior de una antigua iglesia, donde el chef Sven Nijenhuis combina técnicas de la cocina francesa con un enfoque innovador y contemporáneo. También merece una visita Les Salons, situado en una majestuosa finca de estilo Belle Époque, que fusiona la cocina francesa moderna con una filosofía de respeto al producto local. Entre sus platos destaca el Filete de fletán braseado con una ligera emulsión de setas y crujientes de chirivía.
Entre los hoteles recomendados se encuentra el Château St. Gerlach, un monasterio del siglo XV transformado en un lujoso refugio en el campo neerlandés, además de varias opciones con estilo en la cercana Maastricht. Van Oys Maastricht Retreat, por ejemplo, es una incorporación reciente a nuestra selección, que ofrece una estancia sofisticada y discreta a la vez.
5. Zermatt, Suiza: Por sus pistas alpinas y su paraíso nevado
Si sueñas con una Navidad blanca, pon rumbo a Zermatt, un pueblo alpino a los pies del Matterhorn donde la nieve está garantizada cada año. Durante el día, los esquiadores pueden lanzarse por las pistas de uno de los mejores destinos de esquí de Europa. Por la noche, vale la pena pasear por sus calles empedradas y disfrutar del ambiente festivo iluminado del pueblo.
Zermatt tiene excelentes opciones gastronómicas más allá de los clásicos suizos como la fondue. Entre ellas destaca Bazaar, un lounge con cócteles y bocados de inspiración asiática galardonado con un Bib Gourmand, ubicado en el elegante CERVO Mountain Resort. En las pistas, a un paso de la estación del teleférico, se encuentra Marmo, un restaurante Recomendado por los inspectores que sirve una sofisticada cocina alpina, con platos como Trucha ártica curada con tártar de remolacha, Fondue de queso Horu y Hamburguesas de black angus. Otras paradas imprescindibles son La Muña, de cocina peruana, y The Omnia, un establecimiento de temporada, mayormente basado en vegetales, dentro del hotel homónimo.
The Omnia, con una Llave MICHELIN, es una excelente opción para alojarse, al igual que el Backstage Hotel Vernissage, también con una Llave MICHELIN.
6. Tokio, Japón: Por su Navidad urbana llena de sabor umami
Entre casas de té históricas, templos milenarios, bulliciosos mercados y calles bañadas en neones, Tokio se convierte en el destino perfecto en diciembre para los viajeros más curiosos —aquellos hambrientos de moda, arte, cultura y, por supuesto, de buena comida.
Déjate deslumbrar por las iluminaciones invernales de la capital japonesa: nos encantan los tonos dorados que visten la calle Marunouchi Naka-dori, el Midtown Garden o las zonas de Roppongi Hills y Keyakizaka. Tras el espectáculo de luces, la Guía MICHELIN tiene infinidad de recomendaciones para saborear Tokio. En la edición de 2025, aparecen nada menos que 507 restaurantes en la ciudad, entre ellos 170 con Estrella y 110 con distinción Bib Gourmand. Uno de los últimos en alcanzar las tres Estrellas es SÉZANNE, situado en el hotel Four Seasons Hotel Tokyo at Marunouchi, galardonado con una Llave MICHELIN. Allí, el chef Daniel Calvert presenta en sus platos un viaje culinario que va de Londres a Nueva York, de París a Hong Kong, y más allá.
Si lo que buscas es un bol de ramen reconfortante, puedes hacerlo en locales como YAKUMO o Ginza HARU CHAN Ramen. Y para una experiencia omakase impecable, Mutsukari y Tenoshima, ambos con una Estrella, son apuestas seguras.
En cuanto a alojamiento, Tokio ofrece opciones tan diversas como sus barrios. Desde hoteles de diseño, con carácter artístico, como BnA_WALL, hasta joyas de lujo como el Aman Tokyo, con dos Llaves MICHELIN.
7. Núremberg, Alemania: Por su famoso mercado y la tradición del bratwurst
Con una historia que se respira en cada rincón y un espíritu festivo inconfundible, Núremberg es una elección ideal para viajar en diciembre. Su Christkindlesmarkt, uno de los mercados navideños más célebres del mundo, llena el casco antiguo de aromas a pan de jengibre, galletas spekulatius de almendra, vino caliente y adornos artesanales. Los visitantes pueden recorrer sus casetas de madera y llevarse un recuerdo de la ciudad.
Para los amantes de la buena mesa, Núremberg ofrece un amplio abanico gastronómico: desde el encanto rústico del Bratwursthäusle —una parada obligatoria para quienes prueban por primera vez las legendarias salchichas locales, que, según se dice, se sirven aquí desde 1312— hasta la elegancia de Essigbrätlein, un restaurante con dos Estrellas MICHELIN (y miembro de la Comunidad de Estrellas Verdes por su compromiso con el entorno), donde los chefs Andree Köthe y Yves Ollech crean platos innovadores y ponen en valor las verduras de temporada.
Imperial by Alexander Herrmann es un restaurante que fusiona un entorno histórico con un diseño moderno: techos altos, grandes ventanales arqueados y una cocina abierta desde la que se puede ver al chef Michael Seitz en plena acción. Entre los alojamientos recomendados por MICHELIN en Núremberg, destaca el Karl August, situado en el animado distrito de Augustinerhof.
8. Tallinn, Estonia: Por sus mercados de cuento y sus islas salvajes
Enmarcada por murallas nevadas y torres defensivas medievales —parte del casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO—, Tallin en diciembre parece salida de un libro de cuentos. En la Plaza del Ayuntamiento se instala un mercado navideño tradicional repleto de artesanía, adornos, un magnífico árbol y delicias locales que van desde morcilla y col agria hasta pan de jengibre y bebidas calientes típicas de la época. Aunque está orientado al turismo, su ambiente festivo es absolutamente contagioso.
Para una experiencia gastronómica internacional, NOA —galardonado con el Bib Gourmand— ofrece menús modernos de temporada y vistas espectaculares a la bahía de Tallin. Otra recomendación de la Guía MICHELIN es Lore Bistroo, distinguido con el Bib Gourmand: un bistró estonio moderno con un ambiente desenfadado y sofisticado, donde se mezclan bancos tapizados en terciopelo violeta y sillones de ratán.
Después de recorrer la ciudad, el The Three Sisters Hotel invita al descanso con su encanto medieval —muros de piedra, vigas de madera vista— mezclado con las comodidades modernas de un alojamiento boutique, como el servicio de habitaciones o las bañeras con patas. Pero si lo que apetece es desconectar por completo, el Maidla Nature Resort, a tan solo 45 minutos de Tallin, ofrece un retiro sereno formado por tres villas contemporáneas, cada una diseñada por un arquitecto estonio distinto, elevadas sobre humedales.
9. Helsinki, Finlandia: Por su artesanía nórdica invernal y su diseño de vanguardia
Ciudad donde la modernidad se entrelaza con la tradición nórdica, Helsinki invita a descubrir su vibrante escena de diseño, sus mercados de artesanía y una oferta gastronómica sobresaliente. En la Plaza del Senado, el mercado navideño reúne a casi un centenar de artesanos y vendedores, con un carrusel vintage, un ambiente alegre, tazas humeantes de glögi (vino caliente finlandés) y las visitas diarias de Papá Noel. No es de extrañar que haya sido incluido en la prestigiosa lista de los mejores mercados navideños del mundo de CNN.
Los viajeros amantes de la buena mesa encontrarán en Helsinki un auténtico festín. Palace, con dos Estrellas MICHELIN, ocupa la décima planta de un edificio modernista. Abierto en 1952, marcó el inicio de la gastronomía finlandesa contemporánea y se convirtió, en 1987, en el primer restaurante del país en obtener una Estrella MICHELIN. En Grön (una Estrella MICHELIN y miembro de la Comunidad de Estrellas Verdes), los ingredientes escandinavos y las verduras son los grandes protagonistas, con un menú completamente vegano también disponible. Y los locales adoran Kuurna, un pequeño bistró familiar de cocina finlandesa cuyo menú cambia cada tres semanas.
Después de un día de compras y visitas, nada mejor que relajarse con estilo en el Hotel St. George Helsinki, con su rica historia literaria, o en el Hotel Haven, ubicado en un edificio señorial con interiores sorprendentemente acogedores: el escenario perfecto para vivir la Navidad en clave nórdica.
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Imagen de cabecera: Pistas de esquí de Zermatt. © VogelSP/iStock